LUIS DOVISO:
"ESTUDIAR VA DE APRENDER
MÁS QUE DE APROBAR"
ALUMNI

Luis Doviso alumni

 

LUIS DOVISO

 

Edad: 32

Lugar de nacimiento: Irun

Año de finalización de los estudios –Ciclo Formativos de Grado Superior en la especialidad de Gráfica Publicitaria–: 2012

Lugar de residencia: Madrid

 

Luis es un diseñador recién instalado profesionalmente en Madrid, apenas lleva semanas; de Irun a Madrid, una decisión laboral y una nueva experiencia; él recurre mucho a una de sus mejores referencias, Confucio: “no importa cuan lento vayas, simplemente no pares”.

 

Luis, todavía me acuerdo de tus proyectos… Estaban muchos vinculados al territorio del cómic, a la estética del dibujo animado aún siendo proyectos 2D… luego, efectivamente, trabajaste en el mundo de la Animación: ¿cómo fue tu adaptación de la formación gráfica al mundo de la Animación?

Creo que mi adaptación fue, más bien, a la “inversa”, del dibujo al diseño gráfico. Recuerdo cómo muchos conocidos y compañeros se definían como Diseñadores Gráficos al descubrir ese “medio de expresión”; yo llevaba dibujando y pintando donde se me pierde la memoria y era mi medio “natural”. Acabar en Diseño Gráfico fue un punto intermedio en el camino de “vuelta” y “reconciliación” con lo creativo en general, y con el dibujo y la ilustración en particular, estuve en la Universidad para, tras “perder” varios años en ella, darme cuenta que lo único que me haría feliz era ser fiel a mí mismo optando por un trabajo creativo.

En aquel periplo de vuelta hacia mi yo creativo, topé con KUNSTHAL. Mi hermana fue un referente y apoyo decisivo en esa decisión, y entré a la especialización de Gráfica Publicitaria.

El paso por allí fue una experiencia dura y compleja (en lo personal) así como enriquecedora. Aprender de Historia del Arte, Teoría del Diseño, Publicidad, Tipografía, Marketing, Gestalt y muchas otras cosas más, no tuvieron precio de cara al futuro: sin saberlo entonces, había aprendido “Metodología de Diseño”.

Posteriormente, me fui a Barcelona a dibujar. Allí cursé “Ilustración” en la Escola JOSO, para al siguiente año especializarme con el “Curso en Concept Art y Preproducción”. Me vi obligado a retornar a Euskadi tras terminar aquello, para acabar trabajando igual de inesperadamente como Concept Artist en Animación y ésta incursión que comenzó como un “trabajito” terminó alargándose algo más de 2 años.

 

Videojuegos, dibujos animados, publicidad… ¿se han incorporado nuevas especialidades creativas en lo que se denomina “la industria de la Animación”?

Lo cierto es que hoy en día, “Animación” lo es casi todo, desde los gestos y procederes de un personaje de Animación, a la cinética de elementos y tipografías de “Motion Graphics” propio de la publicidad, los reels televisivos y otros productos audiovisuales interactivos, terminando en los movimientos de los elementos gráficos de interfaces presentes en apps móviles, páginas web, videojuegos o cualquier dispositivo que tenga un interfaz de usuario.

En ese aspecto, igual Videojuegos es la disciplina más “completa” o multidisciplinar. Como esto va de vender, pues todas aquellas disciplinas relacionadas con la publicidad, ilustración, gráfica publicitaria, marketing, social media, promoción y ventas también tienen un hueco importante dentro de esa industria.

 

Haciendo un juego de palabras ¿animarías a la gente joven a formarse en Animación? ¿qué proyección social y laboral tiene ésta disciplina?

Por supuesto, siempre y cuando sea su inquietud. Lo cierto es que hoy en día hay mucha demanda de profesionales para Animación, especialmente en el aspecto más “técnico” de la industria, que como casi siempre, requiere siempre más profesionales, a diferencia del “artístico” que siempre es un pelín más difícil pero no imposible, ya que ha sido en el que he trabajado yo, por ejemplo.

En el aspecto “artístico” englobaríamos lo que viene siendo gran parte de las disciplinas de pre-producción, lo que sería Concept Art, extensible al aspecto del storyboard y animática. Aquí, sí o sí, hay que saber dibujar e ilustrar ya que el Concept Artist no es más que un ilustrador especializado, y por ende, es una disciplina artística y creativa. La labor del guionista, aunque escrita, no deja de ser creativa y se engloba en las primerísimas fases de la pre-producción.

La Animación 2D tradicional de los acetatos sí era más “artística” y los Animadores eran en esencia, dibujantes. Pero los programas actuales de Animación 2D han acercado mucho el proceso al de 3D y la Animación 2D tiene su huequito también en la industria, además de usarse en bastantes ámbitos en los que usar 3D es un engorro, innecesario, más lento o caro.

 

Y otra vez, estás en el territorio del Diseño Gráfico ¿cual es ahora tu misión laboral, Luis? ¿cual crees que es tu forma expresiva natural? Gráfica 2D, publicidad, Animación… ¿alguna otra?

¡Pues sí, de nuevo en territorio del Diseño Gráfico! Cuando el flujo de trabajo en Animación cesó, de aquellos trabajos “menores” de Diseño Gráfico que hacía como contrapunto surgió la posibilidad de moverme a Madrid, con lo que pensé que igual un cambio de ámbito y lugar me refrescaría las ideas y me vendría bien por un tiempo. Y aquí estoy, de “experimento”.

Mi misión laboral aquí es igual de experimental que el desplazamiento geográfico, y vendría siendo la de “Director Creativo” en el departamento de diseño de una consultoría de Marketing. Las funciones son principalmente supervisión y dirección de arte, controlar el calendario de proyectos, management de equipo, obviamente diseñar, y participar en las estrategias de marketing. La verdad es que da un poco de vértigo y siento que me viene algo grande, pero siempre hay una primera vez, supongo. Mejor probar y errar a no probar.

Sin embargo, pese a que el Diseño Gráfico me ha solido aportar experiencias muy positivas, sé que mi medio de expresión natural es dibujar y mi naturaleza dibujante. Por lo tanto, no creo que tarde mucho en volver al dibujo en alguna de sus formas o industrias, ya sea Ilustración, Animación o Videojuegos, aunque esta última es la que más me tira por lo multidisciplinar que resulta, además de interesante.

 

Acabas de llegar a Madrid ¿podemos hablar de futuro, de proyectos, o ahora, tu proyecto es tu presente?

Actualmente estoy viviendo bastante “en presente” habiendo salido de mi zona de confort. Pero la intención también es “cultivarme” en mi tiempo libre, probar cosas nuevas, técnicas, dibujar, formarme, etc. para preparar un buen book o portfolio, que ese sería mi proyecto más a medio plazo y esperemos que no se amplíe a largo. Y cuando me sienta seguro, seguramente incursionar el sector de videojuego, pero ahora me estoy permitiendo experimentar y retomar disciplinas, ya que en un perfil multidisciplinar se hace complicado mantener todas las áreas “frescas”, pues lo que no se practica se olvida.

 

¿Cómo recuerdas a la escuela, después de unos cuantos años de haberla abandonado como estudiante? una frase, un día, un momento…

Fue un reto, para mí, personalmente. Un reto que resultó duro pero creo que a la larga fue una buena medicina para compensar carencias, madurar, etc. También me hizo valorar el camino respecto al resultado, que el fallo vale más que el acierto, y que la perspectiva de los años es la que al final te permite evaluar y entender aquello que te llevas de tus experiencias vitales.

 

Un abrazo y mucha suerte para el futuro, Luis. Por último ¿que le dirías a un estudiante de Diseño Kunsthal del primer curso?

Como dijo Steve Jobs en su famosa charla en Stanford, “Stay hungry, stay foolish”, mantenerse hambrientos por aprender, y “alocado” para no dar las cosas por sentado, probar sin tener miedo a tropezar. Y algo que a veces se nos olvida: estudiar va sobre todo de aprender más que de aprobar, de fallar mas que de acertar, de experimentar nuevos métodos más que de repetir viejas fórmulas. Y que lo mejor es que aprender es algo que seguiremos haciendo toda la vida más allá de los estudios, así que más vale enamorarse de aprender pues el aprendizaje es el motor de la evolución y el crecimiento como profesional, pero sobre todo, como persona.

 

 

Escribe: Tomás Carrascal.
Fotografía: Luis Doviso.