1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12

«Demasiados Enemigos»… Eskorbuto

Entrevista a Pedro Rivero, co-guionista del próximo film (se rodará el año venidero) sobre Eskorbuto Demasiados enemigos y profesor en la escuela de la asignatura Cine y Diseño y tutor de los proyectos finales de la disciplina de Animación el curso pasado.

Se cuece la película, se especula y se fantasea sobre ella (el tema es realmente singular dentro del panorama cinematográfico estatal) y aprovechamos para hacerle algunas preguntas al respecto:

En la intro de la estupenda The filth and the fury (2000) de Julian Temple, la voz en off nos recuerda la vocación «idealista, romántica, melancólica», de los documentales y películas sobre las bandas, los artistas del Rock… ¿será Demasiados enemigos contrapunto a tal insinuación?

Cualquier mirada al pasado siempre tiene algo de melancolía. Aunque a priori sea difícil asociar ese concepto con un grupo como Eskorbuto, cuya historia está llena de anécdotas sonadas, de modo que el espectador encontrará en la película ambas cosas: una revisitación de un pasado no tan lejano pero que cada vez nos cuesta más comprender cómo pudimos vivirlo como si fuera la normalidad y el demencial ritmo acelerado del auge y caída de Eskorbuto.

¿Qué motivación hace que se «tire del hilo» de Eskorbuto, y no de La Polla, Hertzainak, Cicatriz, etc.? la presencia épica de la muerte, gustos personales, una cercanía vital, mítica acumulada… ¿por jerarquía, quizás? 

Dentro del panorama de los grupos del llamado “rock radical vasco” de los 80, Eskorbuto son quizás los más singulares. Tuvieron el acierto de componer algunos temas que se han convertido en himnos como Mucha Policía, Poca Diversión o Ratas en Bizkaia, pero sobre todo se significaron como “antitodo”, enfrentándose con cualquier consigna, casi convirtiéndose en el epítome de lo que podría significar ser punk, y en el caso de Iosu y Jualma llevándolo al extremo en una espiral autodestructiva que ha asentado su leyenda. Eran un caso aparte, inclasificables, y una vez que recopilas toda la información que puedes sobre ellos, toda la sucesión de hechos, tratar de encontrarle algún sentido es todo un reto y, obviamente, eso es una profunda motivación.

Siempre se ha comentado que el punk en inglés de finales de los 70 o Eskorbuto, como una de las múltiples versiones estatales, son productos inequívocos de una determinada época y circunstancia social. ¿Habrá mucha «referencia histórica» en la película (lo que fue la margen izquierda, ETA, drogas, desindustralización, etc.) como apunte y contextualización para el público más joven, por ejemplo? 

Sí, es imposible separar la historia del grupo del contexto tan particular que tuvimos en Euskadi en los años ochenta, y su trayectoria está marcada por varios acontecimientos sociales y políticos. Ellos mismos se identificaron muchas veces como un “producto” de la margen izquierda y en sus canciones hay también una crónica de la época: la desesperanza de una juventud sin perspectivas de empleo, la radicalización de la calle. No deja de ser una mirada amarga a un tiempo que fue socialmente desastroso. Como ellos cantaban muy apropiadamente, el País Vasco se iba a la mierda.

Es jugoso provocar comparaciones, equivalencias… ¿crees que alguna banda o artista actual en el contexto español, daría de sí lo que puede ofrecer artística y testimonialmente Eskorbuto o cualquier propuesta musical de los convulsos 80?

No lo sé, no conozco suficientemente el panorama actual como para poder establecer una equivalencia. Sí que hoy en día existe un eco de lo que ellos vivieron en las prohibiciones que están sufriendo muchos artistas. Y si hoy tuiteáramos alguna de sus letras casi seguro que nos ganaríamos una denuncia. De todos modos, Eskorbuto son únicos por muchos motivos: la mayoría de los grupos punk, incluso los más conocidos, tuvieron una vida muy breve, algunos desaparecieron, otros cambiaron, pero Eskorbuto fueron igual de punkis durante más de diez años. Es muy difícil que en el espectro musical alguien aguante tantos años peleándose contra todo el mundo como ellos hicieron.

¿Crees que Iosu, Jualma, aprobarían un film sobre ellos mismos?

Iosu seguro que querría hacerla por sí mismo, controlándolo todo. Quiero pensar que no estarían muy en desacuerdo con cómo los retratamos. Algunos de sus amigos con quienes hemos hablado y que han podido leer el guión han sentido que refleja bien lo que fueron y eso es lo que hemos tratado de hacer.

Si deseas comentarnos alguna cosa más…

Hubo un día en que el director Aitor Gutiérrez y yo quedamos con el sobrino de Iosu, Unai Expósito, que fue jugador del Athlétic. Llevábamos varias semanas trabajando día a día en el guión, hablando de por qué Iosu hizo esto o lo otro, tratando de comprenderlo, teniéndolo dentro de nuestras cabezas y, de pronto, ves a Unai, que tiene un gran parecido físico con él, y sientes un escalofrío, es como si ese personaje en el que no dejas de pensar se materializase… Es emocionante y también doloroso, porque entiendes en ese momento lo delicado que es escribir sobre hechos y personas reales.